Dos Mil Catorce

DSC_0082

Gracias a una terrible infección de garganta, originada por los cambios de temperatura (estar en caribe a más de 27 º un día, para luego al otro llegar al df con 8º)  llego tarde  para hablar de años viejos y de 2013s. Escribo esto, porque quiero recordarlo más adelante, cuando me encuentre arreglando el blog y (hopefully) las entradas sean muchas y casi por serendipia me encuentre con esta, que habla del año que acaba de desaparecer:

2013 fue uno de los años más intensos de mi vida. Llegué a los 30 años (con crisis de vida incluída) sin idea clara de lo que quería para el futuro, dejando a un lado todo en lo que había trabajado so far y empezando de nuevo con miedo y emoción. Una perra vieja y chistosa nos adoptó una noche de febrero frente a nuestro edificio, le pusimos “Negra” en aras de no encariñarnos con ella, pero las cosas no salieron así y ya somos 5 en la familia. S estuvo por fin en casa, luego de idas y venidas de trabajo que hicieron los años pasados algo complicados, pero este año especialmente lindo.

En el segundo tiempo de ese año,  una de mis personas favoritas decidió marcharse. No he aprendido a lidiar con su ausencia, así que casi no hablo de ella, ni la nombro demasiado porque admitir en voz alta que no se encuentra en este mundo es algo que todavía no sé hacer. También, pude por fin viajar fuera de mi país, conocí Buenos Aires y  dos pedacitos de Uruguay. Y me fui de ahí enamorada de sus cielos y su gente. Para los meses finales la Negra se enfermó de cáncer y nuestro corazón se hizo una pasa. Pero sigue aquí con nosotros, dando lata y enseñándonos mucho, cada día.También, mis manos y cabeza comenzaron a conectarse mejor y por fin pude contar una historia a partir de ilustraciones y letras. Y como cierre de año, pude regresar al mar y conocer a un manatí, tocarlo y verle sus uñas como de elefante y su lomo lleno de musgo, que  me hizo pensar en islas y reinos flotantes.

Y aunque  he llorado más que cualquier año que pueda recordar (ni siquiera cuando me rompieron el corazón por primera vez, en el 2000), al final de todo y a pesar de todo, cierro los ojos y agradezco al 2013.  Por las personas nuevas que llegaron a mi vida, y las no tan nuevas que decidieron quedarse conmigo a lo largo de estos meses. También por todo el dolor y las risas, y el amor incondicional que nació de este año. El más agridulce de toda mi vida.

Ahora, mordiéndome un labio y arreglándome el cabello, pongo ahora sí, los dos pies en el 2014. Creo que el inicio de año siempre es un buen pretexto para resetear. El mundo entero (o casi) inicia de nuevo y es como una linda ola a la que subirse. Me emociona y asusta pensar en los días que vienen, en todo lo que no sé y sabré, algún miércoles o jueves de este año. Lo mucho que lloraré o me privaré de la risa, un sábado de este 2014. Que vengan las sorpresas y las crisis y los llantos, las risas y el amor. Todo el 2014 y sus días llenos de palabras y sensaciones sin estrenar, que ya vengan.

Advertisements

diciembre_valeriaEn esta época de foquitos, familia, abrazos y mucha comida, les deseo mucha paciencia, amor y felicidad. Que su Navidad sea muy divertida, y que el 2014 traiga sólo buenas sorpresas para ustedes. Además, creo que definitivamente ya es hora de que este sea nuestro año. Será nuestro año.

……..

In this time of the year, that is all about Christmas lights, family and a lot of yummy food, I wish you a lot of patience, love and happiness. May your Christmas be full of fun and laughter, and may 2014 be a beautiful surprise for you. Because I think is about time now, for this year to be our year.