(Or why are moms compelled to bronze your baby shoes)

Hace unos días fue el año nuevo chino. Ya es febrero. Ya voy a cumplir de nuevo años y no he despedido al 2015, ni bienvenido al 2016 por aquí. No que vaya a pasar nada si no lo hago. O quién sabe. Tengo pocas tradiciones. Y esta es una de ellas.

Unas semanas atrás había escrito la entrada de este blog de una manera muy distinta. Llevaba más de dos hojas escribiendo lo díficil que había sido el 2015 y lo que había aprendido de él. Deteniéndome en detalles que me lastima(n)ban, para tirar luego un cliché tremendo de lo más fuerte y sabia que había salido de ahí. Lo cual es verdad, porque bueno, los clichés son clichés por algo, aunque también es completamente inútil (cualquier post en realidad lo es, tal vez. Pero esté lo era más) porque recordarlo así, no sirve de nada. Pero regresé a ese borrador hasta hoy, y me pareció muy ajeno a pesar de haber sido escrito hace apenas unos días. La cuestión es que, de pronto me di cuenta que anclarse sobre lo que ya pasó,  no tiene demasiada razón de ser. Y más aún cuando puedes caer en un regodeo total e involuntario de lo mal que la pasaste y como casi que por milagro te arrastraste hasta llegar al 2016. Anduve con esa bandera las primeras semanas y no me sirvió para nada. Entendí que lo aprendido, aprendido está. Ya está. Le hace uno su espacio en el estante, deja ahí el tarrito lleno de  todo lo que pasó, se acomoda uno el cabello y sale a vivir. Así sin más.

Y sólo porque a veces el drama y la nostalgia son mi color favorito, cierro los ojos y luego escribo por aquí: gracias. Todas las gracias del mundo para el 2015 que casi me mata, me hace pedacitos, me deja sola y amargada. Casi, pero no lo hizo.  Por el contrario, estoy a exactamente un año de que todo empezara, aprendiendo a reírme de esto. Así que la cosa no está tan mal. Algo sí quiero recordar, en esta gaveta de recortes y espejos, tanto como me sea posible: el amor tremendo de esas personas que cuento apenas en pares, mis amores de la vida. Fueron mi lugar seguro, al que regresé incluso cuando ellos lo desconocían, una y otra vez, para atravesar este 2015. Me quedo con  varias cosas hermosas de este año y  sin lugar a dudas, ellos son la más importante. El valor de que alguien llegara hasta a mí, a pesar de todo lo que estaba ocurriendo en su propio mundo, asomara la cabeza desde su tempestad  y me preguntara ¿cómo estás? es algo que atesoraré por siempre y que dejé de dar por hecho el año pasado. Ya lo sospechaba, pero ahora lo sé, que la  empatía tiene que salvar al mundo de alguna forma. Al menos salvó (y seguirá salvando) el mío, mientras yo respire.

Y ya estamos a 2016, sin haberme presentado oficialmente con él hasta hoy. Había pensado que no iba a decir nada,  ni  emocionarme por lo que sea que tiene guardadito para mí, porque los años pasados que recibí con bombo y platillo, soltaron sus primeros golpes apenas se sintieron en casa. Pero ahora pienso que  al contrario, que este año también. Que me emociono y lo espero nerviosa y mirándome de reojo en el espejo. Que los años anteriores fueron tremendos años y que tengo mis esperanzas también puestas en este. Toda mi alegría, también. Que sólo necesito un poco de buena fortuna y llegar al otro lado. Y que no quiero nada más que ir conociendo y llevando este año como venga. Porque al final (y con esto resumo lo que aprendí de 2015), la verdad es que uno nunca sabe nada de nada y está aquí inventando y haciendo lo mejor posible con lo que puede y tiene. Así que, oficialmente: mucho gusto, 2016, va a ser tan bonito conocernos.

Como este es un cajoncito para el 2015, pongo aquí lo que quiero recordar de él, porque no han pasado ni dos meses de que acabara y mi memoria ya está olvidando todo.

Lista de cosas que hice por primera vez (2015):

  1. Aprendí una canción en ukulele
  2. Nadé desnuda  (y también hice carreritas de clavados, así en pelotas)
  3. Tuve el peor corte de cabello de toda mi vida (y sobreviví dignamente a él)
  4. Bailé y lloré y renací en un concierto de Blur (y canté a gritos por tercera vez en mi vida en un concierto de Flaming Lips)
  5. Descubrí la constelación de Andrómeda
  6. Me tiré de “bomba” en un cenote y un pecesito me mordió el brazo
  7. Conocí la nieve
  8. No hice ningún amigo nuevo, pero mantuve y quise mucho más a los viejos
  9. Descubrí un lugar secreto, con mis personas favoritas
  10.  Me maravillé con la fragilidad del cuerpo humano y con su capacidad de aferrarse a la vida
  11. Conocí el desamparo de una sala de espera, la incertidumbre de  despedirme de alguien a quien no sabía si volvería a ver de nuevo y esa felicidad tan llenita de alivio, cuando la volví a ver
  12. Aprendí a dejar ir (con entierro figurado, papelito echado al aire y quemado y todo)
  13.  Perdí, para luego encontrar,  a mi mejor amigo

Con toda la tormenta, moverme me fue más difícil (y más necesario) que nunca. Por lo mismo, atesoro de manera especial estos tres eventos, de los que me siento bien orgullosa y agradecida de haber participado:

a) Tener un cuento  en una antología curada por  alguien tan apreciado por mí, como lo es Alberto Chimal

b) Haber colaborado con la hiper talentosa Evelyn Alarcón (a la que admiro y adoro) que me dió la oportunidad de contar  su maravilloso universo desde mis letras

c) Ser parte de la edición 2015, de la Feria de Ilustración Contemporánea “Gran Salón”

Y creo, por último, que fue uno de los años que escuché más música y más leí. Sobre los libros, dibujaré más y con suerte, contaré un poco más adelante. Sobre la música, la que me salvó y me tomó hecha pedazos y luego me intentó restaurar como pudo, todo fue a partir de un bonchecito de canciones, a las que todavía regreso en estos días. Están las  que dediqué en noches de desvelo e incertidumbre a mis personas más queridas. Y está la que se convirtió en mi himno para no volverme una douchebag  y poder reírme un poco de mi vida durante el año pasado:

Y  ya de último, por tantas cosas, esto:

para mí uno de los mejores artistas y videos de hace un rato y que restaura un poco en mí la fe en los  videos musicales.

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